ANVERSO Y REVERSO DEL LIBERALISMO EN CHILE PDF

XIX, y por lo menos hasta las dos primeras dcadas del presente, en trminos del anlisis de la economa nacional, aun cuando se puede hacer una caracterizacin del perodo en general, es tambin posible ubicar algunos subperodos que, como sucede en toda situacin en que se trata de establecer cronologas, requiere de algunos criterios que no siempre logran coincidir totalmente con los desarrollos que se intentan seguir. En el primer caso, lo que podemos observar es el uso de polticas econmicas que, a pesar del llamado rgimen liberal imperante, tendencialmente marchaban hacia una participacin del Estado cada vez ms fuerte y decidida tanto en asumir los gastos y costos de la modernizacin como en regular las actividades privadas e incluso en participar como inversionista en las actividades productivas. Obviamente que, en este sentido, es necesario recalcar que se trata de una tendencia de largo plazo que quizs nunca fue cuestionada ni sentida por la mayora de los pensadores y hacedores de las polticas liberales, sino que fue el resultado de los propios requerimientos del proceso y, adems, aunque muy contradictoriamente, por los propios intereses de los grupos ms privilegiados por ese liberalismo y para los cuales el Estado, reconocindoles su independencia en trminos de la obtencin de sus utilidades, poda, al mismo tiempo, ser el mejor socio para reducir sus costos de produccin y, eventualmente, cargar con las prdidas de sus ejercicios. De esta manera se puede observar cmo, desde mediados de siglo, las obras de infraestructura caminera y especialmente las portuarias y el ferrocarril, como principal y ms moderno medio de transporte, que poda poner en contacto el valle central del pas con dos de los principales puertos exportadores y a travs de estos con sus mercados externos, aunque surgieron a partir de la iniciativa privada, terminaron como obras estatales y convirtindose en las bases ms importantes del continuo y siempre creciente endeudamiento externo del pas con la banca londinense.

Author:Grole Samukus
Country:Brunei Darussalam
Language:English (Spanish)
Genre:Medical
Published (Last):25 October 2004
Pages:133
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XIX, y por lo menos hasta las dos primeras dcadas del presente, en trminos del anlisis de la economa nacional, aun cuando se puede hacer una caracterizacin del perodo en general, es tambin posible ubicar algunos subperodos que, como sucede en toda situacin en que se trata de establecer cronologas, requiere de algunos criterios que no siempre logran coincidir totalmente con los desarrollos que se intentan seguir.

En el primer caso, lo que podemos observar es el uso de polticas econmicas que, a pesar del llamado rgimen liberal imperante, tendencialmente marchaban hacia una participacin del Estado cada vez ms fuerte y decidida tanto en asumir los gastos y costos de la modernizacin como en regular las actividades privadas e incluso en participar como inversionista en las actividades productivas. Obviamente que, en este sentido, es necesario recalcar que se trata de una tendencia de largo plazo que quizs nunca fue cuestionada ni sentida por la mayora de los pensadores y hacedores de las polticas liberales, sino que fue el resultado de los propios requerimientos del proceso y, adems, aunque muy contradictoriamente, por los propios intereses de los grupos ms privilegiados por ese liberalismo y para los cuales el Estado, reconocindoles su independencia en trminos de la obtencin de sus utilidades, poda, al mismo tiempo, ser el mejor socio para reducir sus costos de produccin y, eventualmente, cargar con las prdidas de sus ejercicios.

De esta manera se puede observar cmo, desde mediados de siglo, las obras de infraestructura caminera y especialmente las portuarias y el ferrocarril, como principal y ms moderno medio de transporte, que poda poner en contacto el valle central del pas con dos de los principales puertos exportadores y a travs de estos con sus mercados externos, aunque surgieron a partir de la iniciativa privada, terminaron como obras estatales y convirtindose en las bases ms importantes del continuo y siempre creciente endeudamiento externo del pas con la banca londinense.

En cambio, llama la atencin que los ferrocarriles transversales del norte del pas, tendientes a bajar la produccin minera desde los faldeos cordilleranos hasta la costa para su embarque a los puertos ingleses, fuesen obra de las propias compaas privadas actuando en dicho sector. Del mismo modo, y como se tratar posteriormente, en especial desde los perodos de crisis econmica que siguen a la de los aos , cada uno de los diferentes grupos empresariales, que ya comenzaban a adquirir su propia fisonoma, presionan al Estado a objeto de obtener concesiones y beneficios particulares, pero con ello contribuyen a fortalecer al mismo Estado en trminos de sus capacidades de regulaciones y decisiones econmicas 4.

Otra situacin importante de observar en esta tendencia tiene que ver con las permanentes discusiones de las polticas tributarias. A lo largo de todo el perodo en estudio, el crecimiento del gasto fiscal, producto de los requerimientos sociales y materiales de la modernizacin de la poca, produjo lgicamente permanentes dficit en donde ciertos principios liberales se enfatizaron para rechazar, incluso desde perspectivas doctrinarias, impuestos que fuesen a gravar en forma directa las rentas o utilidades de los sectores ms beneficiados con el sistema econmico entonces vigentes.

Y, en este sentido, las discusiones no llevaron a demostrar las oposiciones entre conservadores o liberales propiamenta tales, sino a reforzar los presupuestos a travs de los pocos excedentes de los ingresos ordinarios y del aumento de los ingresos extraordinarios por la va de nuevos emprstitos.

Para el liberalismo ilustrado, la expansin del sistema educacional era urgente, pero era el Estado quien deba asumirla. Para los productores, la salud de los trabajadores era un beneficio social que se traduca en potenciales crecimientos de la capacidad productiva, pero igualmente era el Estado quien deba protejerla y, en ambos casos, como en tantos otros, como por ejemplo los relativos a la expansin de la justicia o a la reorganizacin de la administracin civil, era tambin el Estado quien deba estar a la cabeza de todo, pero con sus propios financiamientos y no con mayores cargas tributarias de las ya existentes 5.

A consecuencias de todo lo anterior, en pleno auge del liberalismo decimonnico, el aparato estatal comenz a desarrollarse fuertemente posibilitando cada vez una ms slida presencia social del Fisco, la que termin de madurar hacia mediados de la dcada de Y, adems, no podemos olvidarnos de algunas experiencias que ya, desde fines del s. XIX, guiaban al Estado para asumir sus primeros roles como inversionista en sectores productivos propiamente tales. Intentando periodificar todo este proceso global, un criterio a utilizar puede ser el de la relacin crecimiento econmico aranceles aduaneros poltica tributaria, relacin que genera o refleja todos los otros mbitos de la poltica econmica en general.

Bajo esta perspectiva de anlisis podramos distinguir cuatro momentos: primero, el que llega hasta c. En segundo lugar, el perodo , de consistente e impactante crecimiento econmico y de mayores coincidencias entre el establecimiento de un rgimen polticamente liberal y un intenso debate para mantener un sistema econmico desregularizado, lo que se manifiesta fundamentalmente en las polticas o falta de polticas tributarias.

El tercer perodo se extiende latamente entre c. El perodo est cruzado por la economa del salitre, por la Guerra Civil de y por el surgimiento de los conflictos sociales de comienzos del s. No obstante, ninguno de esos hechos logran cambiar, profundamente, las polticas tributarias existentes: en perodos de fuerte crecimiento econmico, como el experimentado en forma inmediata a la Guerra del Pacfico, donde solo con los impuestos provenientes de la exportacin del salitre el Estado no requiere de un mayor esfuerzo de los grupos dirigentes del sector privado; en momentos de crisis econmica que se visualizan en las constantes fluctuaciones de los mercados externos, especialmente a partir de , el Estado no est en condiciones de imponer nuevos gravmenes a esos mismos sectores.

Sin embargo, las mayores complejidades de la economa y las propias debilidades que el sistema comenzaba a evidenciar, llevaban al Estado a una adecuacin del liberalismo en vigencia. Finalmente, el cuarto perodo, , observa el comienzo de las regulaciones estatales, la creacin del Banco Central, la adopcin de medidas proteccionistas y el replanteamiento de los sistemas de tributacin interna. No hay grandes dudas en concluir que, el mayor auge del liberalismo, para todo el perodo analizado, se produjo en la dcada de y comienzos de la dcada siguiente, coincidiendo con un perodo muy especial de crecimiento econmico y bastante bien ajustado entre la expansin del sistema productivo, particularmente en el sector minero cuprfero, y la propia del comercio exterior.

Los ndices econmicos se trasladaron a categoras cualitativas en torno al funcionamiento de las instituciones y, a su vez, ellas se tradujeron en un discurso oficial y en gran parte de identificacin nacional basadas en las fuerzas y potencialidades de la Repblica, en ser los ingleses del Pacfico, en el comienzo del refinamiento y de la europeizacin de los grupos dirigentes, etc.

No obstante, esa adecuada y por entonces exitosa insercin de la economa chilena en los mercados externos, rest proyecciones a las capacidades empresariales de la clase alta chilena, debilidad que en las primeras dcadas del s.

XX se endosaba a los sectores medios y populares del pas. En este sentido es que es necesario observar las relaciones entre crecimiento econmico y rgimen poltico liberal en una dimensin ms amplia. Por una parte, desde las perspectivas institucionales en que se van construyendo las decisiones y opciones econmicas propiamente tales; por otra, desde los significados y significaciones contemporneas de los conceptos de polticas liberales y de liberalizacin de la sociedad, conceptos que no siempre son coincidentes, especialmente considerando los trminos de una modernizacin siempre inconclusa.

Estos marcos no solo tienen que ver con inhibiciones o incentivos hacia la actividad privada, o con la dinmica de las inversiones e innovaciones productivas o mercantiles, sino tambin con una especie de estado de nimo con que los sectores dirigentes de una sociedad observan sus posibilidades y limitaciones de crecimiento6. Durante la primera mitad del siglo XIX, a pesar de la mantencin de una institucionalidad econmica lenta y limitada que, en sus lineamientos generales segua representando parte importante de la vida econmica colonial, pero, al mismo tiempo, en relacin con los notorios avances alcanzados por la economa chilena tanto en sus esferas pblicas como privadas, se manifest una evidente aceleracin de las posibilidades de crecimiento econmico.

En sus marcos jurdicos, la Ordenanza de Bilbao, sancionada en y recin introducida al pas junto con la creacin del Consulado de Santiago en , a pesar de haber sustituido en la prctica a la Recopilacin de Indias y haber producido reconocidos beneficios en su momento, junto con las primeras dcadas de vida independiente, prob rpidamente ser ineficiente para las nuevas exigencias de una economa que rpidamente comenzaba a dinamizarse.

Por otra parte, para estos nuevos tiempos, se requera igualmente de una modernizacin en cuanto a instrumentos e instituciones econmicas existentes. De partida, problema crecientemente fundamental fue la permanente falta de numerario de baja denominacin causada en parte importante por la constante exportacin de metal precioso. En la medida que los mercados internos y externos se ampliaron, fueron los comerciantes o algunas de las casas de comercio de mayor prestigio quienes debieron crear sus propias unidades divisorias para desarrollar sus actividades, pero tambin el Gobierno permiti la circulacin de un tipo de moneda informal utilizada en pagos de cierta envergadura por Casas de Comisin de renombre que operaban tanto en los negocios de consignacin como en el mbito financiero.

Por ej. De hecho, la primera ley monetaria republicana fue aprobada por el gobierno en , pero solo para establecer las nuevas condiciones bajo las cuales se debera comprar el metal precioso para la acuacin de monedas.

De all en adelante, una serie de otras leyes promulgadas en , , , , y se orientaron a superar problemas puntuales referidos a cuestiones de peso, contenido de fino, nominaciones, relacin legal oro-plata, etc. Obviamente, los problemas de la moneda se vieron acompaados con la lenta generalizacin de otras formas de pago y de crdito como la letra de cambio, el pagar o las garantas de crdito minero.

No es que algunos de estos instrumentos no se conocieran en su uso. Por otra parte, los bonos pblicos emitidos por el Gobierno para hacer frente a la deuda interna fueron utilizados, a su vez, por los comerciantes como medios de pago o transferencia de fondos. El problema central de todas estas operaciones es que el sistema actuaba ms bien de hecho que jurdicamente, y por ello, a pesar de los frecuentes problemas a que deba hacer frente en lo cotidiano de la vida econmica, subsista y creca en medio de serios conflictos con las disposiciones de la Ordenanza de Bilbao o por la ausencia de una legislacin pertinente.

As, la paulatina liberalizacin del rgimen econmico que extingua el sistema colonial, produca una buena cantidad de confusiones y debates, pero las respuestas jurdicas consistan mucho ms en la entrega de soluciones parciales, y a veces hasta temerosas, que en una poltica tendiente a lograr una adecuacin global a los nuevos requerimientos surgidos con la expansin productiva y mercantil de la poca.

Con todo, el crecimiento del comercio fue en s mismo el ms poderoso argumento para intentar una transformacin ms profunda del marco legal e institucional existente, tarea poco simple debido a las diferentes posiciones existentes. A la generalizacin en el uso de instrumentos como los anteriormente sealados, se dieron tambin los esfuerzos para ir generando las instituciones adecuadas que pudiesen guiar las transacciones de dichos valores.

Ya en , la autoridad trat de crear una Bolsa Mercantil en Santiago que actuara como liquidadora de valores en transacciones comerciales. Por su parte, las casas de Ossa y Ca. A falta de la institucionalizacin respectiva, lo que ms se acerc a una institucin bancaria propiamente tal fue el llamado Banco de Depsitos y Descuentos de Valparaso, el que, para poder funcionar, en debi conseguir del Congreso una ley especial mediante la cual se le concedan ciertos privilegios para facilitar el cobro de deudas y el descuento de letras de cambio.

No obstante, por entonces, el crecimiento econmico desbordaba las limitaciones del orden jurdico existente y ello hacan cada vez ms urgente y ostensible la modernizacin del correspondiente marco institucional sobre la materia.

As, los aos vieron la promulgacin de la Ley de Sociedades Annimas en y de la importante Ley de Bancos en Adems, en septiembre de , el Congreso autoriz al Presidente de la Repblica para el estudio de una reforma profunda a toda la legislacin econmica existente y a su nueva codificacin, lo cual vino a concretarse solo el 25 de noviembre de con la promulgacin del Cdigo Comercial, que vino definitivamente a reemplazar a la anteriormente mencionada Ordenanza de Bilbao7.

En sus consideraciones generales sealaba que la codificacin de las leyes corresponda a una necesidad sentida por todos, reconocida por los hombres de ciencia y debidamente estimada por los sucesivos gobiernos republicanos, y que, por entonces, la legislacin mercantil se manifestaba como imperiosa y apremiante para poder ubicar al pas en contacto con las diversas naciones que deseaban buscar los beneficios del cambio de los respectivos productos.

Recordaba que la legislacin mercantil vigente se reduca a disposiciones dispersas provenientes de diversos cuerpos legales de la antigua metrpoli y que esas leyes, adems de confundirse con otras de carcter civil, estaban muy lejos de armonizar con los principios que ha proclamado la Repblica en su gloriosa emancipacin, de satisfacer las nuevas y crecientes necesidades de nuestra vida social, y mucho menos de favorecer los intereses que debamos promover, para ocupar un puesto honroso entre las naciones civilizadas8.

Haciendo una breve historia de los principales cuerpos legales bajo los cuales se haba desarrollado la actividad econmica colonial y de las primeras dcadas de vida independiente, la autoridad se refera a la legislacin indiana, considerando que no poda satisfacer las legtimas aspiraciones del comercio, siempre vido de libertad y franquicias; a la recopilacin castellana y otros cdigos espaoles, como insuficientes para satisfacer las necesidades creadas por el tiempo y la civilizacin progresiva de los pueblos.

Con respecto al Reglamento de Libre Comercio de , al no suprimir las trabas que impedan el libre movimiento de la industria comercial ni introducir los principios a que deban ajustarse las contrataciones terrestres y martimas, se conclua que no haba aliviado la afligente situacin del comercio, ni realizado mejora alguna en la legislacin mercantil propiamente dicha.

Finalmente, evaluando la Ordenanza de Bilbao, todava vigente en ese momento, se reconoca que haba sido considerada como el ms favorable presagio de una era de ventura para el inters del comercio colonial dando slidas garantas a la buena fe y al crdito, obligando a los comerciantes a llevar una contabilidad regular, sirviendo de norma a los tribunales consulares y llevando al pas a no poder negar el merecido aplauso a su liberacin del caos de la recopilacin indiana. No obstante estos logros, el tiempo transcurrido desde la revolucin de independencia haba despertado en todos el legtimo deseo de una legislacin ms amplia y comprensiva: Las luces que proporciona la libertad de examen descubrieron en la Ordenanza defectos que antes no se haban notado en ella, merced al favor con que haba sido aceptada, y el estudio comparativo e imparcial de sus disposiciones con las que contienen los cdigos de comercio que han visto la luz pblica en el primer tercio de este siglo, vino a comprobar la efectividad de esa idea y a legitimar la tendencia del comercio hacia la codificacin de nuestra legislacin mercantil9.

En la lnea de rescatar antecedentes importantes que fueron conformando el proceso a travs del cual la economa del pas se fue orientando hacia el liberalismo, el Mensaje enfatizaba que se deba un eterno recuerdo de gratitud al patriotismo de los prohombres de la revolucin que el 21 de febrero de haban permitido el comercio con naciones amigas o neutrales y que en promulgaron el reglamento de apertura y fomento del comercio y navegacin, ambas situaciones sobre la doble base de la libertad y la reciprocidad.

Se agregaba que para llegar al momento de una codificacin moderna y definitiva, haba sido menester superar diversas etapas y condiciones: llegar a gozar plenamente de los beneficios de la paz, completar la organizacin poltica, situar a la Repblica en la va del progreso intelectual, dotarla de las instituciones que favorecen y estimulan dicho progreso, acumular los conocimientos indispensables para realizar la gran obra del progreso con debido acierto.

La reunin de dichas condiciones no poda esperarse, "sino de la lenta y poderosa accin del tiempo y de la gradual difusin de las luces" En el anlisis de las condiciones enumeradas en el prrafo anterior, es posible observar, ms que una actitud doctrinaria definida por el liberalismo econmico y sus reales significaciones, una visin altamente ilustrada de la sociedad que conceba al liberalismo a travs de un concepto culturalmente mucho ms amplio que el de sus contenidos puramente tcnicos.

No hay que olvidar que Jean Courceille-Seneuil, el economista liberal francs contratado por el Gobierno de Manuel Montt, recin estimulaba al estudio y al anlisis econmico propiamente tal y que, precisamente, el Cdigo estaba creando el escenario institucional correspondiente para asumir dicho liberalismo. En todo caso, queda claro que no solo para el Presidente de la Repblica y sus colaboradores, sino tambin para un sector importante de la clase dirigente de la poca, las actividades econmicas haban superado los espacios jurdicos existentes y que el progreso a que ellas daban lugar era parte de una obra de mucha mayor envergadura: la difusin de las luces.

Quizs a partir de esta situacin es que se puede entender parte de las contradicciones y de los anversos y reversos del liberalismo del siglo XIX: por una parte, la pragmtica conduccin de la realidad econmica propiamente tal; por otra, una confianza en la historia y en el progreso que con sus propios juegos estaban llamados a corregir los errores que se podan ir cometiendo.

De ello daba cuenta el ltimo prrafo del mismo Mensaje: Al presentaros, de acuerdo con el Consejo de Estado, el adjunto proyecto, estoy muy lejos de suponer que l sea una obra perfecta en todo sentido, porque s que nada sale de las manos del hombre que merezca semejante epteto; pero me asiste la ms ntima confianza de que l mejora considerablemente la condicin de nuestras instituciones comerciales y las coloca en la va del progreso.

La experiencia y el aumento gradual de nuestras luces nos descubrirn los errores que l contenga y los vacos que deje; y conocindolos, ser fcil corregir los unos y los otros sin correr los peligros que traen consigo las transiciones irreflexivas y violentas de una legislacin a otra Tambin en dichas palabras es posible entender algunas de las ideas principales que se contemplaron para enunciar las disposiciones generales del Cdigo y que dominaban todas las materias del cuerpo legal.

En primer lugar, los lmites del imperio de la legislacin y de la aplicacin de la ley comn y de la costumbre en los casos no especficamente determinados, costumbre que para ser acreditada deba cumplir con una serie de requisitos y ser presentada en juicio a objeto de remover sus inconvenientes de incertidumbre y vacilacin. Ello permitira "mirar sin recelo la libertad en que queda el comercio para introducir nuevos usos dentro del crculo de lo honesto y lo lcito".

En segundo lugar, los actos del comercio tratados en la forma ms amplia y segura de la jurisdiccin mercantil, pero sin caer en la crtica dirigida a los cdigos que reservan la nocin de esos actos a las leyes que reglamentan la competencia de los juzgados de comercio.

En este caso, el proyecto del nuevo Cdigo, "ha huido del peligro de las definiciones puramente tericas, y en vez de definir los actos de comercio, los ha descrito prcticamente, enumerndolos con el debido orden, precisin y claridad".

Esta ltima cuestin apareca claramente traducida en los Arts. El Cdigo estaba compuesto por las Consideraciones generales, cuatro libros y un ttulo final. El Libro I, subdividido en cuatro ttulos, se refera a la calificacin de los comerciantes y del Registro de comercio, a las obligaciones de los comerciantes, a los corredores y a los martilleros. Precisaba que "son comerciantes los que, teniendo capacidad para contratar, hacen del comercio su profesin habitual" Art.

Acorde con los nuevos tiempos de la vida econmica, se dio tambin importancia a los corredores de comercio. Dado el fuerte desarrollo mercantil y la importancia de estos agentes auxiliares en cuanto a facilitar y acelerar las transacciones del sector, la Ordenanza contena muchos y muy importantes preceptos acerca de su ejercicio, preceptos desarrollados con la mxima amplitud para que en la prctica los corredores se pudiesen desenvolver plenamente El Libro II, con 17 ttulos, estaba dedicado a los contratos y obligaciones mercantiles en general.

El primero de sus ttulos, trataba en especial la prescripcin del Cdigo Civil en aquellas materias relativas a obligaciones y contratos en general aplicables a negocios mercantiles Art. El Tit. VI se ocupaba con cierta prolijidad de una actividad considerada bsica para el desarrollo de las actividades econmicas: la comisin, considerada como una de las creaciones ms tiles de los tiempos modernos. Ella permite al comerciante realizar las ms vastas especulaciones con celeridad y economa, sin separarse de su domicilio mercantil, ni abandonar la direccin personal de sus negociaciones; pone en comunicacin a los comerciantes de las diversas naciones del globo, y estrecha sus relaciones de inters con el vnculo de los servicios recprocos; asegura el acierto en las operaciones ms riesgosas, aprovechando el conocimiento que tiene el corresponsal de las costumbres y necesidades de cada localidad; facilita el oportuno empleo del crdito en el extranjero, mediante el envo de mercaderas que lo garantizan; y por decirlo todo de una vez, la comisin subroga ventajosamente y bajo todos respectos las dispendiosas factoras que creaba el comercio para mantener el trfico con los pases lejanos La importancia dada a los negocios de comisiones se puede valorar en dos dimensiones.

Por una parte, desde la experiencia factual del desarrollo de la economa chilena postindependencia y de su apertura hacia los mercados externos, evidentemente que la mayor influencia en la modernizacin del sector provino desde el funcionamiento de las casas de comisin o de consignacin inglesas, quienes jugaron un rol apreciable en la dinamizacin y expansin del sector importadorexportador del pas. Posteriormente, las principales casas de comercio chileno que surgieron en ese proceso de expansin de la economa, siguieron el mismo modelo de negocios y reprodujeron el sistema hacia los mercados internos.

Por otra parte, en el funcionamiento de estas casas de comisin, se visualizaban los logros alcanzados por las economas ms pujantes de la poca, las bondades del libre comercio entre las diversas naciones del globo y la superacin de las limitaciones propias de un estado econmico de factora.

El desarrollo de las especulaciones financieras, el movimiento de mercaderas a gran escala, el manejo de los riesgos, la regularizacin de los accesos al crdito, etc. En las amplias actividades de las casas de comisin se materializaba la modernidad del liberalismo. Junto a las casas y negocios de comisin, el Cdigo mostr tambin especial consideracin respecto a las compaas comerciales. Debe recordarse que solo en noviembre de se haba promulgado la Ley de Sociedades Annimas, dando vida legal en el pas a la institucin econmica ms capacitada para la expansin financiera.

Ello dice relacin con el hecho que, a partir de esos aos, el sector mercantil, hasta entonces el ms dinmico de la economa chilena, comenz a ceder paso al sector financiero que se fue organizando rpidamente.

Salvo pequeas supresiones que no afectaban el carcter del texto, algunos agregados para perfeccionarlo y ciertas modificaciones en la redaccin, la Ley de fue incorporada plenamente al Cdigo, aduciendo que la conveniencia de esta "tiene a su favor la prctica de algunos aos, y se ha credo prudente mantener su letra y espritu en toda su integridad" Especficamente, el Art. El Art. Adems de las sociedades annimas, el Tit. VII reconoca la existencia legal de las sociedades colectivas y en comandita, subdivida a estas ltimas en simples y por acciones, daba valor jurdico a otro tipo de compaas conocidas como sociedades accidentales y aunaba las normas vigentes para la creacin de cada uno de estos tipos de compaas en cuanto a su constitucin bajo escritura social como tambin en aquellos aspectos relativos a razn social, particin de ganancias, administracin, prohibiciones, nulidades y disolucin.

Los restantes ttulos del libro trataban sobre seguros, contratos en cuenta corriente, de los diversos instrumentos de crdito como la letra de cambio, libranzas, pagars, vales, cartas de crdito, etc. El Libro III, formado por 8 ttulos, estaba dedicado al comercio martimo y, por tanto, defina lo que deba entenderse por naves mercantes y propietarios y regulaba contratos, fletamentos, riesgos y daos en el transporte, prestamos, seguros y prescripciones.

El Libro IV, sin ttulos intermedios, trataba de las quiebras, y finalmente el Artculo final determinaba que, El presente Cdigo comenzar a regir desde el 1 de enero de y en esa fecha quedarn derogados, aun en la parte que no fueran contrarios a l, las leyes preexistentes sobre todas las materias que en l se tratan, en cuanto quedan afectos los asuntos mercantiles Como se ha sealado, el Proyecto fue enviado al Congreso Nacional con fecha 5 de octubre de

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Anverso y Reverso

Fenribei However, in New Zealand the process of adjusting the economic model engendered political tension. Do you need loan to pay off credits and debts? At the same time, a crucial objective is to calibrate the outcomes of the deployment of this model in Chile and New Zealand. Retire el punto negro que sigue teniendo su dinero 7. For example, world inflation [Figure 6] has dropped percent, from 14 percent in to 5 percent in When the causes of the trade revesro disappeared — the devalued currency with a boom in world commodity 16 prices, in part generated by the Korean Lineralismo — and the newly freed imports accelerated the movement into deficit, import licensing was reintroduced [Rayner and Lattimore, ].

LUCIAN BOIA SFARSITUL OCCIDENTULUI PDF

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